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martes, 24 de julio de 2012

Manuel Amigo Amigo: Tengo un pensamiento (*)


Tengo un pensamiento
metido en un frasco.
Que me lo mire Antonia
me causa asco.
Yo le digo: 
que si alguna vez lo mira
¡cuidao conmigo!

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(*) Tipo de poema leve, grácil, improvisado. Como le salía al autor muy a menudo. Tomado de Candelas Amigo Zamorano que se lo enseñó su madre Clementina Zamorano Amigo. Verano de 2012.

Manuel Amigo Amigo: Poesía negras (*)


Cuan bueno fuera Dios
que nos llevara a los dos
a donde posa mi padre.
Y, allí, exentos de culpa
y libres de todo mal...

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(*) Manuel Amigo Amigo, labrador de Fuentespreadas, soltero, culto, poeta, versificador de gracejo natural, hizo muchísimos versos que, desgraciadamente, un tal Antonio Cavero, farmacéutico en Madrid, nacido en el pueblo zamorano de Jambrina, se llevó la mayoría de ellos con la promesa de editárselos. No sabemos si hizo tal cosa. Solo que no se los devolvió. Si Manuel Amigo Amigo se arrepintió de dárselos tampoco lo sabemos. Ni lo sabremos nunca porque murió hace muchos años. Suponemos que el boticario esté también criando malvas. Y quizás maldecido por la diosa de la Poesía. O no. Estos cinco versos los hemos rescatados de la memoria de Candelas Amigo Zamorano que se los enseñó su madre Clementina Zamorano Amigo. Ella los aprendió del autor que era su tío y con el que vivió muchos años hasta que el poeta murió. El título corresponde al rótulo que el poeta puso a una parte de sus poemas. Los puntos suspensivos significan que continuaba pero no saben cómo.